Una vez más, Omer Arbel, director de Bocci, soprende con un diseño arriesgado y propositiva. Con Bocci 87, la manufactura artesanal se conjuga con el uso de tecnología para crear lámparas que lucen tan funcionales como orgánicas.

En la creación de Bocci 87, se juega con el uso del fuego, el vidrio y el aire en burbujas. El agua de soda se utiliza para atrapar el aire en una matriz de vidrio supercaliente, que es verticalmente estirada y plegada de nuevo sobre sí misma entre clavijas numerosas veces. A medida que el vidrio se enfría, el movimiento de plegado a lo largo del grano del bucle convierte el aire atrapado en microfilamentos que dan a la pieza una calidad óptica nacarada. Una fuente de luz de xenón o LED de baja tensión se introduce en un extremo de la luz de colada de bucle a través de los microfilamentos y se registra un gradiente suave.

El proceso es altamente preciso, y requiere que el cristal esté a una temperatura exacta para crear y atrapar las burbujas. Las secciones se repliegan sobre sí mismas por lo menos diez veces, capturando aire extra cada vez y haciendo que el cristal luzca más nacarado.

“Esta técnica que desarrollamos es fiel a las propiedades intrínsecas del vidrio de una manera fundamental. Es muy simple en el concepto y sin embargo requiere una tremenda sensibilidad y habilidad por parte de los sopladores de vidrio para ejecutar bien”, refiere Omer Arbel, diseñador y director creativo de Bocci.

La tecnología de la lámpara consiste en colocar una luz LED en un extremo del lazo, que dirige la luz hacia abajo de la longitud del vidrio y acentúa el gradiente. Cada lazo se coloca en un colgante simple, que es suspendido por dos alambres.

Bocci está disponible en Diez Company. Más info: clic aquí.

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